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Enquisas

Para superar a crise...
 
Algunhas citas PDF Imprimir Correo-e
Aquí recollemos algunhas citas que nos parecen destacables. As deste número son de Ladislao Martínez ("La izquierda y el cambio climático") e Anthony Mazzocchi ("Trabajadores, sindicatos y ecología").

 

"La tarea de la izquierda no es en modo alguno minusvalorar la importancia del cambio climático porque ahora es reconocido como problema por sectores que no lo son. Antes al contrario debe esforzarse por generalizar y asentar el conocimiento que se tiene del mismo. No resulta previsible que "pase de moda" ya que, por su propia naturaleza, sus manifestaciones serán más y más visibles y su incidencia sobre la vida cotidiana de las personas será tan marcada que en modo alguno podrá ignorarse. Es importante ahora organizar a la sociedad para luchar con el problema y evitar la tentación, común a "expertos" y ONG ambientalistas, de dejar en manos de "los que saben" un problema tan complejo. Se trata de mostrar su relación con miles de luchas sectoriales (por el territorio, contra las infraestructuras de transporte, contra las centrales térmicas, luchas de solidaridad con los países empobrecidos...) y crear las condiciones que apunten a su solución.

(...)  No me parece por tanto una táctica inteligente ni negar el problema, ni recrearse en las contradicciones internas de los nuevos profetas del cambio climático. Más bien el objetivo debe ser construir, con fuerte participación social, las condiciones para una salida de izquierdas al problema. Un asunto mucho más difícil de lo que pudiera parecer. El hecho de que el cambio climático sea un problema en buena medida irreversible en el que la actuación temprana resulta decisiva y que, al tiempo sea un problema planetario causado sobre todo por los países ricos y sufrido en mayor escala por los países pobres, hace que resulten completamente imprescindibles los acuerdos internacionales. Unos acuerdos en los que los países empobrecidos tienen menos capacidad de influencia que las opiniones públicas de los países ricos. La paradoja de todas las negociaciones es que los acuerdos son malos porque nadie defiende con contundencia y con herramientas eficaces intereses legítimos. A las élites de los países pobres no les falta razón cuando exigen a los países industrializados compromisos más firmes por su responsabilidad en el problema, pero son conscientes de que sus efectos golpean más a sus poblaciones que a los principales causantes y, a la vez, no son capaces de imaginar un futuro mejor fuera de los conocidos modelos de "desarrollo" existentes. Frente a ellos los gobiernos de los países industriales sólo aceptarían solucionar el problema si ello no afectara a sus posición de privilegio. No es por tanto ninguna casualidad que haya un consenso casi universal a la hora de considerar a la UE como el abanderado mundial en la lucha contra el cambio climático. A los críticos con la UE sólo nos queda falsear esta dura realidad o indicar que la UE es líder sólo porque los demás caminan en sentido contrario, lo que también es cierto".

Ladislao Martínez, membro da Área de Enerxía de Ecologistas en Acción, en "La izquierda y el cambio climático", artigo publicado no número 91 de Viento Sur.

 

"(...) Durante séculos, o sistema económico mundial dominante, euroamericano, baseouse no conflito, conflitos entre pobos, de clases, de empresas, estados-nación e -o máis importante- conflito contra a natureza. O conflito "Humanidade contra Natureza" non é unha aberración menor do sistema. Pola contra, sempre foi e segue sendo un dos seus rasgos centrais. A consecuencia deste conflito coa natureza, a economía global está atinxindo rapidamente os límites ecolóxicos do planeta. Todos sabemos dos desastres ecolóxicos que nos espreitan (...), tanto se queremos admitilo expresamente como se non.  Todos (...) sabemos que temos de facer fronte a grandes mudanzas. Como  especie, temos que parar a destrución. E iso vai significar cambios fundamentais no que producimos e cómo o producimos. Estou falando de cambios fundamentais nos sectores centrais sobre os que se basean as economías industriais modernas.  Estou falando de sectores como o químico, o do petróleo, a enerxía atómica ou o transporte, por non citar máis que algúns.

Agora ben: se alguén di que un desprazamento fundamental da produción pode ter lugar sen perda  masiva de emprego nalgúns sectores, ése si que está prometendo a lúa. Se alguén di que a man invisíbel empresarial, por si soa, vai crear suficientes empregos non tóxicos para todos os que o precisaren, ése si que está prometendo a lúa de verdade.

Se queremos que se chegue a realizar algo parecido a un futuro sustentábel, deberiamos volvernos extremadamente realistas á hora de encontrarmos unha maneira de levar a clase obreira, desde aquí até alí, coas nosas familias, as nosas vidas e as nosas esperanzas intactas. Un programa de transición xusta proporciónanos polo menos unha vía realista por medio da cal os traballadores e traballadoras poden comezar a defender a eliminación de sustancias tóxicas, en lugar de a temer".

Anthony Mazzocchi, sindicalista, en "Trabajadores, sindicatos y ecología", de Jorge Riechmann e Francisco Fernández Buey (coords).

 
< Ant.   Seg. >

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