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Enquisas

Para superar a crise...
 
Algunhas citas PDF Imprimir Correo-e

Nesta sección recollemos algunhas citas que nos parecen salientables. Neste número destacamos citas de Miquel Ortega ("La deuda ecológica española"),  de Xavier Vence ("O fracaso neoliberal na Galiza") e de Jordi Borja (artigo de opinión no xornal El Pais).

 

"Sin duda una de las razones por las que por ahora el concepto de deuda ecológica no cuenta con el apoyo de las elites gobernantes, aunque sí es un concepto bastante apoyado en muchos países de la periferia, es que el reconocimiento de la deuda ecológica, su restitución, y la toma de medidas para que esta no se genere de nuevo supondría el impulso de un nuevo modelo económico y de relaciones entre los países del centro económico y la periferia.

Una nueva situación que pondría en riesgo la situación de numerosos actores que se ven privilegiados con el sistema actual. En particular supondría un cambio radical para la actuación de las transnacionales, al igual que pondría en jaque al trabajo y políticas impulsadas por la mayoría de los organismos multinacionales. Igualmente supondría una crítica en profundidad al uso realizado de muchos de los mecanismos de internacionalización de la economía impulsados por los países más ricos. También cuestionaría profundamente el sistema político-económico dominante al evidenciar que las bases materiales sobre las que se sustenta y el uso del espacio ecológico tienen límites. No es extraño pues que no se espere demasiada colaboración por algunos de los actores más poderosos en el sistema actual.

Pero también supondría un cambio importante para el conjunto de la población de los países que se están beneficiando de solo contemplar la perspectiva monetaria de la economía. Probablemente no podríamos mantener nuestro sistema de vida tal como es en la actualidad, por ejemplo, algunos productos serían más caros, otros quizás no los podríamos adquirir, quizás nos veríamos obligados a renunciar a algunas de nuestras costumbres más populares (viajar en avión a precios irrisorios, por ejemplo), o nos veríamos obligados a limitar nuestro consumo. Todas ellas medidas altamente impopulares.

(...) La reivindicación de la deuda ecológica es equivalente, en una economía globalizada, a la búsqueda de un sistema económico más respetuoso con el medio ambiente y a la búsqueda de una repartición de los recursos naturales más justa entre las personas, dos buenos motivos para los cuales trabajar y que aún están hoy lejanos".

Miquel Ortega Cerdá (coordinador). "La deuda ecológica española. Impactos ecológicos y sociales de la economía española en el extranjero".

 


"Afrontar cada problema concreto como unha batalla contra o "sistema", como se fose causado directamente pola lóxica profunda do sistema ou teledirixido polas forzas que pilotan o sistema a nivel mundial, só pode conducir á impotencia e ao desánimo. Diante dunha loita tan desigual a tentación de "aceptar" a orde de cousas existentes aparece como algo natural. Cando as cousas se plantean así é fácil que se perda a capacidade para ofrecer solucións inspiradas por unha liña alternativa. Agardando "a Solución", paralízase o desenvolvimento da capacidade para buscar "solucións", que rompan a lóxica neoliberal ou mesmo a lóxica profunda do sistema, e pode mesmo acabar créndose que as únicas solucións son as dos heraldos do sistema, que propoñen solucións máis xenuínas e acordes coa súa lóxica profunda. Por paradóxico que pareza, o paso dun "anti-sistemismo primario" a unha rendición práctica, a un realismo tamén primario é máis fácil do que parece: "...éche o que hai!". É o resultado dunha falta de elaboración e maduración real das alternativas, da inseguridade sobre a plausibilidade das propias metas e valores. Esa é a fraqueza que os neoliberais alimentan coa súa arrogancia e abafante impostura".

Xavier Vence. Catedrático de Economía Aplicada da Universidade de Santiago. "O fracaso neoliberal na Galiza".

 



"La modificación de las reglas del juego como la legislación electoral o el desarrollo de la democracia participativa no puede dejarse en manos de gobiernos y parlamentos, pues difícilmente los que han sido elegidos con un sistema van a modificarlo y además consensuarlo. Y tampoco están por la labor de dar más influencia política a la sociedad civil y cuestionar así su monopolio.

Por lo tanto, aplicando el principio de que la guerra es demasiado importante para dejarla en manos exclusivamente de los militares, las reformas políticas pendientes tampoco se pueden atribuir de entrada a las cúpulas institucionales y partidarias. El recurso está en generar iniciativas de la sociedad civil, que de ella emerjan momentos y movimientos de sociedad política, con capacidad de hacer propuestas, de promover iniciativas legislativas o de forzar referendos para cambiar unos modos políticos anacrónicos y devaluados".

Jordi Borja. Geógrafo-urbanista. El País (18 abril 2007).