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Enquisas

Para superar a crise...
 
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Citas de Margarita Mediavila, profesora da Universidade de Valladolid, Florent Marcellesi, activista e investigador ecoloxista, e Boaventura de Sousa Santos, director do Centro de Estudos Sociais da Universidade de Coimbra.

Decrecer bien o decrecer mal

"Los partidarios del decrecimiento se sienten tentados de mostrar principalmente la cara amable, pero, al hacerlo, el discurso queda cojo y parece una simple exposición de buenas intenciones, loables, pero, como dice Juan Torres, poco operativas y atractivas para la mayoría. Quizá este defecto tiene su origen en el descrédito que han tenido los estudios sobre los límites del crecimiento realizados desde los años 70. Después de la alarma inicial, sufrieron unas décadas de duras críticas y la opinión general que se tiene de ellos es que se equivocaron y predijeron una escasez que no ha sucedido. El discurso de la escasez que mostraban estos estudios ha sido muy difícil de mantener estas décadas, que hemos vivido una abundancia material sin parangón en la historia humana (muy mal repartida, ciertamente, pero grande). Quizá por ello, los ecologistas hemos abandonado el discurso de la escasez para centrarnos en el daño que el ser humano hace al planeta, lo cual parece un discurso bienintencionado pero poco operativo, como decía Juan Torres.

Sin embargo, 40 años después de estos estudios, y con los datos históricos en la mano, se puede constatar que los informes sobre los límites del crecimiento no se han equivocado, más bien destaca el acierto que están teniendo a la hora de predecir variables como la población mundial o la producción industrial. Esto, y la abrumadora colección de datos científicos que evidencian que hemos superado la capacidad de carga del planeta, hace pensar que sus predicciones tienen muchos visos de convertirse en realidad: en torno a la segunda década de este siglo, con gran seguridad, vamos a encontrarnos con los límites del crecimiento y nos exponemos a algo tan poco agradable como un colapso civilizatorio, que podemos reconducir mejor o peor, pero ya sin posibilidad de una estabilización suave como la que todavía era posible en los años 70. Así pues, nos vamos a encontrar con importantes problemas para mantener a más de 7000 millones de habitantes en un planeta de recursos materiales, energéticos y tierras fértiles en declive...y tenemos muy pocos años para reconducirnos.

El decrecimiento como un hecho, no como una opción.

Ante esta primera cara de la moneda, que, con los datos en la mano, es mucho más rotunda de lo que el ciudadano medio piensa, es importante dejar atrás discursos suaves como los englobados dentro del término "desarrollo sostenible". El "desarrollo sostenible" que hemos aplicado estas décadas (y que en casi todos los aspectos no se puede considerar sostenible) se ha basado en formas de producir que dañen menos al planeta, pero no ha querido tocar la raíz del crecimiento, y por ello ha terminado convirtiéndose en poco más que un puro maquillaje ambiental.

Por todo esto me parece que hay un problema de enfoque en el discurso de Juan Torres. Dice que, aunque es necesario "un cambio social basado en nuevas formas de producir, distribuir, consumir y pensar" discrepa del término decrecimiento y de su insistencia en el menos. Con este tipo de frases evidencia su esperanza en que eso que hemos llamado desarrollo sostenible todavía sea válido para resolver los problemas ambientales, mientras los datos y los estudios nos muestran que, claramente, no lo es".

Margarita Mediavilla. Profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Valladolid.

En: Web de ATTAC España.

 

 

 

Durban o el síndrome maya

"Según el historiador medioambiental Jared Diamond, unas sociedades deciden perdurar y otras, de forma inconsciente, desaparecer. Por ejemplo, ante un proceso avanzado de deforestación, erosión de los suelos, sequía, cambio climático y guerras, explica de la siguiente manera una de las razones del colapso de la civilización maya en el siglo IX: "los reyes y nobles no consiguieron detectar y resolver estos problemas aparentemente obvios y que socavaban la sociedad. Su atención se centraba en la preocupación a corto plazo por enriquecerse, librar batallas, erigir monumentos, competir entre sí [...]. Al igual que la mayor parte de los líderes de la humanidad, los reyes y nobles mayas no tuvieron en cuenta los problemas a largo plazo, en la medida en que realmente llegaran a percibirlos".

Por desgracia, la historia se repite y las negociaciones climáticas caen cada vez un poco más en el ‘síndrome maya'. Si bien desde 1992 existe a nivel internacional un marco legal para luchar contra el cambio climático, lo cual representa una mejora en comparación con la nobleza maya que ni siquiera llegó a diagnosticar correctamente las amenazas que enfrentaba, no deja de sorprender en la Cumbre de Durban la incapacidad de los líderes mundiales a dar una respuesta a la altura de la gravedad de la situación. La firma de un acuerdo in extremis no puede esconder una huida hacia delante de los jefes de Estado y negociadores más preocupados por la reconfiguración de los intereses geopolíticos a escala mundial donde predominan la competición a ultranza, la lucha por los recursos naturales y una carrera por el crecimiento."

Florent Marcellesi. Activista e investigador ecologista.

En: Blog de Florent Marcellesi.

 

As identidades das crises

"Se tomarmos o mundo como unidade de análise, constatamos que as crises estão globalmente relacionadas, mesmo que apresentem diferentes facetas e diferentes intensidades em diferentes países. As facetas são talvez mais numerosas hoje que antes -crise financeira, económica, política, ambiental, energética, alimentar, civilizacional- e apresentam-se de modo distinto nas diferentes regiões do mundo. (....) Devemos ainda ter presente que o eclodir ou a intensificação de uma certa faceta da crise pode produzir a ocultação de outras facetas. Por exemplo, na última década a Europa foi a parte do mundo desenvolvido que mais atenção deu à crise ambiental; no momento em que estalou a crise financeira nunca mais se falou de crise ambiental e as propostas de crescimento económico que hoje são feitas contradizem o que há poucos anos parecia evidente: que este tipo de crescimento conduz a breve prazo (segundo a ONU, 2015) a um aquecimento global irreversível.

(...) A diversidade das experiências de crise e das soluções propostas combina-se hoje com o facto de vivermos num mundo muito mais transparente para si próprio. A revolução das tecnologias de informação e da comunicação torna possível un nível de interconhecimento global que permite comparar experiências e mostrar a relatividade das soluções adoptadas para resolver as crises. Assim, as soluções que se apresentam como pretensamente únicas num país ou numa região podem ser postas em causa por soluções opostas que, para crises afins, são propostas noutro país ou região e por vezes igualmente apresentadas como únicas (...).

Esta diversidade mostra que todas as soluções têm alternativas e que toda a ausência de alternativa é produto de uma decisão política".

Boaventura de Sousa Santos. Catedrático da Faculdade de Economia da Universidade de Coimbra e director do seu Centro de Estudos Sociais.

Em: Portugal. Ensaio contra a autoflagelação (Almedina, 2011).

 

 

 

 
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